lunes, 29 de diciembre de 2008

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina



La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina creo que es uno de los títulos más sorprendentes de lo que he visto en años, y lo mejor de todo es que está bien buscado. No sé si yo hubiera encontrado otro mejor para la novela de Stieg Larsson.

Después de acabarme está segunda parte no sé definirme sobre si me gustó más que la primera. Tengo claro que la historia de la primera me atrajo mucho más que esta, pero también tengo claro que todo lo que descubrimos sobre Lisbeth Salander en esta segunda supera con creces a la primera.

Vamos por pasos, como en la primera un buen primer capítulo que engancha al peor lector del mundo, aunque no se acabe de entender hasta pasadas 500 páginas (el libro tiene 749).

Después entramos en la primera parte de la novela y suerte que ya estaba avisado que las primeras 250 páginas eran de puesta en escena que si no me lo hubiera pensado dos veces.
Tan sólo nuestra querida Lisbeth mantiene un poco el enganche del libro, ya que Mikael está más perdido que el que se perdió en la isla.
El escritor abusa de las lista de cosas (tres veces nos hace la lista de la compra de Lisbeth, y yo pienso: “que narices me importa a mí lo que compra si no tiene ninguna relevancia en la novela”.
Lenta, la novela se hace lenta en esa primera parte, pero finalmente llega el último capítulo de esa primera parte y la cosa coge velocidad de vértigo.

A partir de ahí la novela engancha de mala manera y vas pasando páginas casi sin pensar, aunque el autor vuelve a abusar de repetir las cosas, como si el lector fuera lerdo o un despistado, como si tuviera miedo que las cosas no se entendieran bien.
En este tramo de la novela no encontramos huérfanos de Lisbeth, ya que se convierte en la mujer más buscada del mundo. Mikael coge un poco más de protagonismo ayudado por una cantidad, a mi gusto, demasiado grande de secundarios, aunque todos juegan su papel.

Y al final llega la sorpresa del libro. Esta vez el autor lo acaba como se debe acabar en la última página, aunque tuve mis dudas a cien páginas del final cuando se desvela el meollo de la novela (allí está la sorpresa).
Unas últimas escenas muy televisivas donde Lisbeth es la protagonista total y el colofón.

No quisiera dejar de comentar la sobrada que se mete el escritor con el famoso Teorema de Fermat. A mí personalmente me chirriaban los dientes cada vez que hablaba de él. Creo que no aporta nada a la historia y que lo utiliza de una forma que se puede considerar una ridiculización del trabajo de los matemáticos.

En definitiva, para todos aquellos seguidores de Lisbeth la lectura vale la pena, pero para los que no estén interesados en el personaje, si tenéis otras opciones de lectura ésta no tiene prioridad a mí entender.

Supongo que cuando salga la tercera y última parte de la trilogía yo seré de los que la comprarán, pues me ha entretenido su lectura y quiero saber más cosas de la enigmática Lisbeth.

Aquí os dejo el enlace para leer el prólogo y el primer capítulo de esta novela (son las primeras 45 páginas de la novela, por tanto os podréis hacer una idea bastante buena, aunque ya os he avisado que no tiene nada que ver con lo que llegará después):
http://www.serielarsson.com/descargas/primer_capitulo_la%20chica.pdf

------------------------------------------------------------------------------------
Sinopsis

Lisbeth Salander se ha tomado un tiempo: necesita apartarse del foco de atención y salir de Estocolmo. Trata de seguir una férrea disciplina y no contestar a las llamadas ni a los mensajes de Mikael, que no entiende por qué ha desaparecido de su vida sin dar ningún tipo de explicación. Lisbeth se cura las heridas de amor en soledad, aunque intente distraer el desencanto con el estudio de las matemáticas y ciertos placeres en una playa del Caribe.

¿Y Mikael? El gran héroe, Súper Blomkvist, vive buenos momentos en Millennium, con las finanzas de la revista saneadas y reconocimiento profesional por parte de colegas y otros medios. Ahora tiene entre manos un reportaje apasionante sobre el tráfico y la prostitución de mujeres procedentes del Este que le han propuesto una pareja, Dag y Mia.

Las vidas de nuestros dos protagonistas parecen haberse separado por completo, pero entretanto... una muchacha, atada a una cama, soporta un día tras otro las horribles visitas de un ser despreciable y, sin decir palabra, sueña con una cerilla y un bidón de gasolina, con la forma de provocar el fuego que acabe con todo.
Publicar un comentario