miércoles, 23 de marzo de 2011

Las marismas de Arnaldur Indridason


Hará más de un año que las editoriales se pusieron a trabajar duro para poder superar en Efecto Larsson y con Mankell no era suficiente. De golpe y porrazo hubo un nuevo boom de escritores nórdicos que no habían tenido la oportunidad de ser publicados en España. De entro todos ellos, el que más gracias me hacía leer era Arnauldur Indridason. Creo que eso de ser islandés me tiró mucho: un escritor de las islas. Pero tuve que esperar, pues como en muchas ocasiones, las editoriales prefieren traducir una de sus mejores novelas, para enganchar, y no en sentido cronológico. Y esperé hasta que encontré la primera de las novelas del inspector Erlendur para así hacen el recorrido, como ha mi me gusta.
Las marismas fue premio 2000 a la mejor novela negra nórdica. Arnaldur tuvo que hacer un buen esfuerzo para ambientar en Islandia un crimen violento, ya que las estadísticas dicen que tan sólo se producen 4 muerte violentas al año en la isla (los suicidios son muchos más)

Tengo que decir, así ya de entrada, que me ha gustado mucho la novela y que caerá la segunda en un plazo breve de tiempo.
Razones, pues creo que es de las más frescas que he leído últimamente, con una prosa sin grades alardes, con diálogos cortos, directos, con la información que le hace falta al lector, sin florituras ni cuestiones superfluas; la segunda podría ser la ubicación de la novela, como no, en la isla de Islandia. El autor, en muchos momentos de la novela, hace referencia a la sociología propia de Islandia y la marca genética que eso supone en todo lo que hace; la tercera y la más importante para una novela negra, el equilibrio entre el caso en sí y los sucesos personales del protagonista. Casi podría decir que tenía más ganas de saber cosas sobre la vida de Erlendur que sobre el caso (he dicho casi). No sé donde lo leí, pero recuerdo haber leído que el caso es lo que menos importa, de ahí mi insistencia por empezar por la primera y ver como avanza el personajes (cosa que le critican a Donna Leon, ya que el personaje no madura literariamente); la cuarta, los capítulos cortos e intensos lo que provoca que el lector avance a un ritmo endiablado; la quinta, los secundarios que le dan juego al personajes principal: su hija Eva y su compañero Sigurdur por nombrar a algunos.

Holberg es un camionero que aparece presumiblemente asesinado en el barrio de Las Marismas, en Reikiavik, junto a una nota que dice: “Yo soy él”. Aquí es donde entra en juego el inspector Erlendur y su inseparable Sigurdur, el cual no sabe que si compañero está muy preocupado por unos dolores en el pecho y por la vida loca que lleva si hija Eva.
El transfondo de la novela es la llamada “Ciudad de los tarros” donde, según parece, los islandeses están intentando secuenciar su genoma para llegar a los confines de su árbol genealógico y así poder tratar lo que parecen a todas luces, enfermedades tan sólo conocidas en la isla que se van transmitiendo de padres a hijos, y en alguno casos, conllevando muerte traumáticas.

En 2006 se hizo la versión cinematográfica del libro. Os dejo al final el trailer. Lo encuentro acertado.

En definitiva, Arnauldur Indridason es un buen narrador y tiene en mí un seguidor.


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