lunes, 5 de septiembre de 2011

Ordeno y mando de Amélie Nothomb


Después de dos lecturas, digamos que insatisfactorias, he vuelto a confiar en la autora, pues su estilo me atrapa y no siempre las cosas pueden salir al gusto del lector.

Ordeno y mando fue publicada en España en 2010, y es la decimoséptima novela de la autora, a la que le siguió Viaje de invierno, ya reseña en este blog y la aún no traducida al castellano “Una forma de vida”.

Todo el mundo busca una segunda oportunidad; una forma de escapar de su aburrida vida y poder comenzar de nuevo y a ser posible en una posición aventajada con respecto a la anterior. Esto es en definitiva lo que nos cuenta Nothomb Ordeno y mando.

El inicio de la novela es casi lo mejor:

—Si un invitado muere repentinamente en su casa, sobre todo no avise a la policía. Llame a un taxi y pídale que les lleve, a usted y a ese amigo que se siente indispuesto, al hospital. El fallecimiento no será certificado hasta llegar a urgencias y de ese modo podrá demostrar, con la ayuda de testigos, que el individuo en cuestión murió por el camino. Gracias a lo cual, le dejarán en paz.
[…]
—Usted no es inocente. Alguien ha muerto en su casa.

—En algún sitio hay que morir.

—En su casa, no en el cine, ni en el banco, ni en su cama. Ese fulano ha esperado a estar en su casa para irse al otro barrio. Las casualidades no existen. Si ha muerto en su domicilio significa que usted ha tenido algo que ver en el asunto.
[…]
—¿No está llevando la paranoia un poco lejos?

—Desde Kafka, está demostrado: si no eres paranoico, eres culpable.

—En ese caso, mejor no invitar a nadie.

Las casualidades de la vida hacen que Baptiste Bordave se encuentre en esa misma situación y siga, en un principio, los consejos de su amigo.
Más tarde se da cuenta que todo es una locura, pero la cosa está tan enmarañada que decide seguir adelante.
Y poco cosa más puedo contar de la historia para no hacer demasiado spoiler.
Sí diré que creo que tiene un pequeño problema argumental, ya que se me hace poco creíble que, en los días que corren, una persona se pueda hacer pasar por otra sin que nadie se de cuenta, pero…lo consideraremos una licencia literaria, aunque también se podría considerar un Deus ex machina.

Algunos han considerado la novela como negra, pero nada más lejos de la realidad. Que haya un cadáver no significa que sea negra, tienen que existir otros elementos para poder catalogarse como tal.

El final de la novela es un tanto precipitado. Creo, como lo creen muchos, que Nothomb tiene un número estipulado de páginas y cuando llega a ese tope acaba sin más, sin mirar atrás. Éste sería otro de los peros que le podría a la novela, pero creo que lo positivo gana a lo negativo y recomiendo su lectura.

Si queréis leer otra opinión os invito a leer la reseña de Carmina en su blog, Aquí
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