viernes, 23 de septiembre de 2011

Recitando Momentos



Había estado en algún que otro recital literario, pero siempre como público. No sé lo que se me pasó por la cabeza ayer por la tarde, pero me senté frente al ordenador, escogí cinco de los Momentos que he publicado en el blog y me los imprimí por si las moscas.

Llegamos tarde. El evento ya había comenzado, pero aún escuchamos a un buen grupo de recitadores. Unos mejores que otros, pero todos con una gran ilusión. Al finalizar todas las rondas, el presentador preguntó si alguien más quería recitar.
¡Maldito brazo! Se levantó como un resorte y puso muy contento al del micro. La gente comenzó a aplaudir y yo me fui poniendo más nervioso. ¿Qué cojones hacía yo allí? A mí, que no me gusta ser centro de nada. Pero ya no había vuelta atrás.

Lo primero que dije era si podía recitar sin micro, ya que me dan pánico, y además, con el chorro de voz que tengo no me es necesario.
Las manos me temblaban. Tienes la sensación que todo el mundo se está dando cuenta, y más cuando tu voz se debilita y crees que te dejará. Pero nadie lo percibe. Tú vas pasando tu mal momento y ellos aplauden cada final de texto.
Tienes ganas de que llegue el final, de sentarte, de dejar de sudar, y por fin llega.

No sé si volveré a recitar en público. Lo mío con el pánico escénico no tiene remedio, aunque luego tengo las narices de ponerme cada día delante de treinta alumnos y hacerlos reír, o delante de sesenta padres y madres y hacerlo reír también. ¿Qué cosas, no? Supongo que cuando uno no tiene guión se siente mucho más seguro de lo que dice.

Os dejo los enlaces a los Momentos que leí y los que tenía preparados y no leí por si los queréis leer vosotros desde vuestras casas con calma. Creo que el que más gustó fue el 4 Momento, aunque quizás por ser el último me aplaudieron más porqué ya me iba.

Las que leí y en su orden:
>Sobre la muerte
>Sobre la muerte
>Sobre las autopsias sexuales
>Sobre el legado

Los que tenía preparados y no leí:
>Sobre la pena de amor
>Sobre las Sombras murakanianas
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