lunes, 26 de diciembre de 2011

Mi Top de lecturas 2011



Con esta entrada, no sé si será la última del año, pero creo que se le acerca, quisiera hacer un Top de las lecturas que he concluido y reseñado en 2011 en el blog.
Han sido 45 reseñas, pero eso no quiere decir que me haya leído 45 libros, ya que son bastantes las lecturas que he dejado a medio camino y que por tanto merecerían una valoración negativa por mi parte. Pero esas las dejaremos para otro día, o simplemente las dejaremos.

A la hora de afrontar esta entrada se me han generado muchas dudas; la principal: ¿cómo hacer la selección?
Después de pensarlo durante varios días, creo que será un poco anárquica en el sentido que no será un Top convencional de uno,dos,…, sino que será un Top de sensaciones y con un titular.
Debo advertir que no están por orden directo, si fuera así hubiera utilizado el consabido uno,dos,…pero que si guarda un orden a partir de su lectura y publicación en el blog.
Espero que os sirva para próximas lecturas, para próximas recomendaciones, para próximas compras, para próximos descubrimientos,…
No añadiré ningún tipo de comentario; en su día ya los hice con sus reseñas (enlazadas en los títulos de los libros).
Veréis que la selección es variopinta, como lo son mis lecturas, pero creo que abarca un buen abanico de géneros.
Al final han sido 9 las seleccionadas de entre las 45 (un 20% ) aunque está claro que algunas tienen implicita la elección de la trilogía o la serie.
Y sin más dilación os dejo con la selección:

1Q84 de Haruki Murakami
















La Voz, Arnaldur Indridason



















Higiene del asesino de Amélie Nothomb











Apocalipsis Z de Manel Loureiro












Ojos de agua de Domingo Villar



















La delicadeza de David Foenkinos




















Cuando Susanah llora de J.J.Castillo














Instinto de superviviente de Darío Vilas





















Concesiones al demonio de Óscar Sipán

jueves, 22 de diciembre de 2011

El juego de los cuatro días de JMNCescritor


Creo que esta, la 45, va a ser mi última reseña del año. En todo caso, como seguro que cae alguna más de aquí a final de año, la publicaré con la entrada de éste.
Lo que sí publicaré en los próximos días, será mi Top de entre las novelas que he reseñado para hacer un poco de memoria del año.
Pero entremos en materia.

“El juego de los cuatro días” es la segunda novela de JMNCescritor (José Miguel Núñez Clavijo), curioso y sorprendente nombre. Su primera novela “La intuición de Díaz” fue autoeditada, como muchos hemos hecho, y con esta a dado el paso de publicar con la editorial Círculo Rojo.

La novela tiene, para mí, dos partes muy diferenciadas, o quizás no lo sean en realidad, pero su lectura me ha causado sensaciones encontradas entre las dos y de ahí que las quiera diferenciar.
La primera englobaría los tres primeros capítulos (87 páginas) y la segunda el cuatro capítulo y el epílogo (188 páginas).

El primer capítulo nos explica la historia de César y Sonia. Me ha recordado mucho al estilo de “Sin noticias de Gurb” de Eduardo Mendoza, pues es como un diario, hora por hora de lo que le va aconteciendo al personaje. No se puede explicar mucho sobre la historia para no generar spoiler, pero os diré que trata sobre el amor, el amor con mayúsculas y las difíciles decisiones que en algunos momentos debemos tomar para apostarlo todo por él. Nadie nos puede asegurar que no nos equivoquemos, y de ahí su fuerza. Lo que más me ha gustado es la sorpresa final que nos desvelará César.

El segundo capítulo está protagonizado por Susi, la hermana de César, de apellido Clavijo (como el propio César y el autor del libro), de Álex, un chaval con síndrome de Down y por Raúl, la pareja de Susi.
El amor también es el eje central de la historia, pero desde otro punto de vista diferente de la primera. Aquí la pareja está en crisis y serán los recuerdos que aportará Álex, así como la idea para una terapia psicológica, la que puede hacer que las cosas se solucionen.
Me ha parecido la parte más tierna del libro. Aquí las imperfecciones de la vida nos mostrarán una historia de superación, de ser lo que uno quiere ser, le pese a quién le pese.

En el tercer capítulo volvemos a encontrar a Susi y Raúl. Allí descubriremos que César es un gran escritor de cuentos, siendo uno de ellos el protagonista del capítulo.

Y llegamos a la parte más larga del libro. Quizás llamarla larga sea peyorativo, pero ha sido la sensación que he tenido.
Aquí podréis encontrar escena de sexo por doquier que no le harían ascos a un premio “La sonrisa vertical”, pero la reiterada repetición de algunos clichés me han hecho perder un poco el interés en algunas parte. Luego se ha recuperado con la entrada en acción de la policía y la investigación, un poco torpe, de un pequeño asuntillo.

En definitiva, una novela con partes divertidas, con otras tiernas, algún toque dramático, un poco de crítica de la religión, alguna sorpresa, mucho sexo, momentos de liberación de tabúes y que invita a lector a participar en los juegos de los personajes, y sobre todo mucho amor.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Violetas de marzo de Philip Kerr


Hace más de 20 años que se publicó, pero hasta hace unas semanas no me había fijado en ella. Fue gracias al Twitter y la propuesta, totalmente improvisada de @AramysRomero, de compartir su lectura en dicho portal.
La metodología era sencilla: el que quería comentaba alguna frase, impresiones, y demás, mediante el hashtag #violetasdemarzo para así ir creando una corriente de información.
Ya se sabe que es difícil compaginar las lecturas pendientes con las nuevas propuestas, pero yo me decidí a hacer un alto en el camino y meterme de lleno en su lectura motivado por los comentarios que iban dejando los compañeros. Y no me arrepiento, pues ha sido todo un descubrimiento: novela negra (que sabéis que me apasiona) en el Berlín nazi (tema que siempre me ha gustado) y en medio de las olimpiadas (que decir). Creo que una mezcla que prometía y que no me ha defraudado.

Violetas de marzo es una novela que estaba dentro de una trilogía llamada Berlin Noir. El autor escribió esas tres novelas de 1989 a 1991. Lo más curioso del tema es que, en 2006 retomó la historia del detective Bernie Gunther, ex miembro de la policía criminal alemana (Kripo), luego detective privado para un lujoso hotel (Adlon) para más tarde trabajar por su cuenta, y escribió seis novelas más, la última de ella, en 2011 y que aún no se ha publicado en España. Así que todo un filón, para los que como a mí, nos gusta leer una serie completa de novelas y tener la oportunidad de recibir nuevas.

La novela esta situada en el Berlín de 1936, justo antes de la celebración de los Juegos Olímpicos, donde un negro, Jessie Owen, haría sonrojar al mismísimo Hitler.
Philip Kerr sabe meternos de lleno en esa época tocando con mucho acierto múltiples teclas y temas que nos harán entender lo que se vivía, lo que se respiraba en el Berlín de aquel año. Tan sólo por eso, merece la pena leer la novela. Pero tiene mucho más.
El descubrir a todo un portento como es Bernie Gunther. Me ha parecido disparatado, inteligente, apesadumbrado por la falta de su esposa, solitario, leal, pero sobre todo divertido. En muchas ocasiones he sonreído ante las salidas que tenía el personaje. El humor negro que destila la novela no se asemeja en nada al de Camilleri y su Montalbano, es mucho más improvisado, más creíble, menos forzado, pero tampoco quiero entrar en batallas entre dos autores, uno del que tan sólo he leído esta novela y que me ha causado una grata impresión y otro del que he leído casi veinte novelas y que casi siempre me divierte y entretiene.
Y volviendo un poco a la descripción de lo que podéis encontrar o sentir, creo que las primeras sesenta páginas son geniales, de esas que te enganchan, de esas que toda buena novela tiene que tener, con un primer capítulo de presentación del personaje demoledor, y que encontré a faltar después; y sin ánimos de explicar nada que no se pueda explicar, y que reencontraréis al final y supongo que en próximas entregas.
Bien es cierto, y por poner una pega, es que hacia la mitad de la novela el ritmo decae un poco, pero todo se compensa con el sublime final, donde nuestro Gunther pasará por una de esas experiencias que nunca debieron de suceden y que Kerr tiene la valentía de relatarnos sin ningún tipo de mascaras.

La trama de la novela se torna más complicada a medida que avanza, ya que no es fácil enlazar tantos personajes históricos y con tan sucio pasado, pero creo que Kerr lo consigue y hace que el lector disfrute con ella, aunque no para ello el lector tenga que hacer un esfuerzo por mantener la atención.

Estoy convencido que, en cuanto tenga tiempo, me pondré con la segunda, pues me he quedado con ganas de saber algunas cosas más sobre Gunther, y sobre todo de disfrutar y reírme con él.

Y para acabar, os dejo lo tweets que publiqué mientras leía la novela, por orden de aparición, para que os hagáis una mejor idea de lo que va la cosa:

“Qué investiga? Cualquier cosa, excepto divorcios.” #violetasdemarzo. Caerás una vez pero no dos

“Bebe Klares. No deje que esto le engañe. Solo lo uso como enjuague; lo que pasa es que soy demasiado perezoso para escupirlo.” #violetasdemarzo

"Abrió un mueble bar que parecía rescatado del Titanic" #violetasdemarzo lleno de buena ironía.

"Se puede decir mucho mirando los zapatos de un cliente. Es lo único que he aprendido de Sherlock Holmes" #violetasdemarzo va sobrado

"Me desperté con un sabor a bragas de puta en la boca" #violetasdemarzo toma metáfora. Me ha hecho sonreír. Muy bueno el ritmo de la novela

"Me estoy acostumbrando a pasar sin aire, quién sabe cuándo nos prohibirán a los judíos que respiremos oxígeno" #violetasdemarzo

"Deja de amasar palabras y bésame, idiota" #violetasdemarzo nuestro detective es un gigoló de tomo y lomo. Sorprendido estoy.

"No tenía sentido dejar 200 marcos para la policía en el cadáver. Cogí 150 para cubrir los gastos de mi batín" #violetasdemarzo sin escrúpulo

"Los escritores prohibidos están en las librerías. Para que los turistas no piensen que la represión es tan severa." #violetasdemarzo

miércoles, 14 de diciembre de 2011

El apocalipsis de los muertos de Joe McKinney


El Apocalipsis de los muertos es una secuela de Dead City, todavía no publicada en España, pero que por lo que parece, no se necesita de la primera para disfrutar de la segunda.
En Dead City, Joe McKinney nos cuenta como una serie de huracanes devastaron la costa del Golfo. La destrucción, la muerte y la enfermedad hicieron estragos en Texas y los estados circundantes. De alguna manera, los muertos regresan a la vida y los supervivientes pronto se encontraran en una lucha por su vida, ya de por si marcada por haber sobrevivido a la devastación de los huracanes.
El Apocalipsis de los muertos retoma la historia dos años después. Los zombis han sido estancados en áreas de cuarentena, pero estas áreas no solo confinaron a los muertos vivientes, sino que también lo hace con los vivos que ya no son libres de ir a donde les plazca.

Todo parece controlado hasta que unos cuantos supervivientes, no conforme con su hacinamiento, deciden escapar por el mar, pero entre ellos hay un infectado. Todos los ocupantes del barco quedan infectados y llegan a la costa. La zona de seguridad queda violada y las infecciones se comienzan a suceder de forma rapidísima.
Quedarse en las ciudades ya no es seguro y puede acarrear la muerte. Muchos grupos deciden huir.
Cada uno a su manera, comienza a vagar intentando buscar la zona más seguro. Es ahí donde comienza la historia de la mayoría de los personajes.
A partir de ahí, las páginas se suceden con todo tipo de detalles de cómo los grupos intentan llegar a una zona seguro. Algunos lo conseguirán y otros se quedaran por el camino.

No es fácil escribir una novela plagada de personajes. Creo que el autor ha hecho un gran trabajo a la hora de mantener la chispa en cada una de las historias, pero bien es cierto que cada lector tendrá sus personajes preferidos, y que por tanto, como a mi me sucedió, en algunos casos la espera se me ha hecho larga.
Siempre quería saber más de Ed Moore, un ex Marshall de los EEUU, que ha regañadientes saldrá de su retiro para encabezar uno de los grupos. Cuando leía me imaginaba a John Wayne con su sombrero y sus pistolas, aunque también de lejos, al cascarrabias abuelete de “Gran Torino", la estupenda película protagonizado y dirigida por Clint Eastwood.
También quise saber más de Kyra, una chica ciega que se las tendrá que apañar casi sola para sobrevivir al Apocalipsis. Ya os lo podéis imaginar rodeada de zombis y sin poder verlos, aunque sí olerlos. Existen escenas de gran tensión alrededor del personaje.

No me ha atraído tanto la historia de Jasper Sewell, un autoproclamado salvador y predicador que construye un refugio en Dakota del Norte que podríamos decir que se asemejaría a una secta. En algunos momentos me ha recordado al Padre Isidro de “Los Caminantes” de Carlos Sisi, y quizás no me ha resultado fresco por el abuso que se hace de dichos personajes, pero que entiendo que tienen que existir tratándose de un Apocalipsis, pero no sé, no he conectado con él ni con su grupo.

Y no seguiré con las demás historias. Os la dejo para vosotros, para que podáis saborearlas con calma.
En definitiva, un libro para los amantes de la acción zombi, los amantes de la sangre y los mordiscos a raudales, para los amantes de las novelas con multitud de historias y personajes y para los amantes de los best sellers zombis.


También la podéis leer en Cultura Hache

lunes, 12 de diciembre de 2011

No tocar, antología de relatos, VV.AA


No tocar es una antología de relatos de terror con un hilo en común: los objetos malditos. Son catorce relatos de catorce autores diferentes, algunos todavía poco conocidos por el gran público. Estoy convencido que mediante iniciativas como estas lo llegarán a ser, pues demuestran con creces que tienen tablas para conseguirlo.
Por poner un ejemplo, yo tan sólo había leído una novela de uno de ellos (Roberto Malo); conocía de oídas al prologuista (Santiago Eximeno) que ya nos avisa en el prólogo que el último es el mejor, mención que me resultó más que curiosa para un prólogo, pero que entendí a la perfección cuando acabé la lectura de la antología; comparto foro con otra más (Ana Morán), de la que no había leído nada hasta el momento, así que la lectura de No tocar me ha resultado más que significativa para conocer nuevos valores literarios.

Ya hace más de dos años que el proyecto se puso sobre la mesa. Es un momento de gran emoción para los participantes, ya que se crean muchas expectativas al respecto. Recuerdo haber vivido esos momentos varias veces y, en muchos casos, esas expectativas se ven rotas al quedarse el proyecto a medio camino. Por suerte para nosotros, No tocar ha llegado a buen puerto. Ahora es el momento de disfrutar de él, de saborear cada una de sus historias.

No es fácil hacer una reseña de una antología de relatos con tanto autor diferente, con tantos matices, historias, técnicas, escenarios, diálogos, imágenes. Además, yo siempre he sido partidario del conjunto. Puede que funcione un relato, dos, tres, pero en una antología con catorce relatos, o funcionan la mayoría o el lector decide coger otra lectura y pasar página; los tiempos no están para perder el tiempo y más con la masificación de publicaciones que vivimos.
Hablar de ese conjunto hace que no sea muy explicito en el comentario pormenorizado de los relatos y haya decidido utilizar el pincel reseñador para destacar aquellos aspectos que, a mi entender, necesitan ser destacados.
Supongo que estáis notando que estoy mareando la perdiz de mala manera, pero os quiero hacer entender que una cosa es reseñar una novela donde un solo autor lleva todo el peso de la reseña y otra cosa muy diferente es reseñar a catorce autores a la vez.

No tocar es como una bazar de objetos malditos, en palabras de una de sus participantes, donde lo inmaterial cobra vida y la carne es una mera convidada al espectáculo. En ese bazar encontraréis objetos de lo más cotidiano: un televisor, una brújula, una percha, una goma de borrar,…
Unos relatos se centran más en lo material del objeto y sus consecuencias, otros en los temores que esos objetos generan, pero lo que más me han gustado, son aquellos que juegan con las emociones que provocan esos objetos.

No tocar es una antología que claramente va de menos a más, o esa es la sensación que he tenido yo. No sé si la mano del editor tendrá algo que ver o simplemente es el entreno de mi olfato de lector de relatos que se ha ido agudizando a medida que iban pasando los relatos. Pero como conclusión, y para ser justo, se tendría que decir que, No tocar es una antología compacta, sólida, que funciona y que su lectura es recomendable, con el añadido de conocer de primera mano nuevas plumas del panorama nacional.

¿Pueden cobrar vida los objetos? ¿Pueden ellos protegernos o quizás destruirnos de forma conciente? Son preguntas que algunas veces nos hemos hecho y que No tocar intenta resolver, o como mínimo decir la suya al respecto. En algunos casos lo consiguen, en otros no lo han acabado de hacer con este lector.

Este es el listado de los relatos participantes en la antología, por orden de publicación, junto con el nombre de su autor/a:

Cuando el destino nos alcance, de José Ignacio Becerril Polo
Perdedor, de José Francisco Solís
Sin salirse de la raya, de José Manuel Fernández Aguilera
Podrá meter sus sueños dentro, de Diana Muñiz
Te daría mi alma, de Virginia Pérez de la Puente
Y la puta hizo sonar la flauta… por casualidad, de Carolina Pastor Jordá
La brújula, de José María Pérez Hernández
Percha burlona, de Roberto Malo
La llamada del mal, de Luis Ager Alcaraz
El secreto del abuelo, de Carlos L. Hernando
En otra vida, de Sergio Macías García
El hedonista, de Fernando Lafuente
Ángel oscuro, de Ana Morán Infiesta
Quiero ser, de Juan José Hidalgo Díaz

Entre todos ellos quisiera destacar, en primer lugar, a cuatro ellos que son los que más me han llegado, los que más me han gustado:

Quiero ser, de Juan José Hidalgo, es por encima de todos, como destacaba Santiago Eximeno, el que más me ha sorprendido, el que más me ha llegado, el que más ganas de leer cosas del autor me ha provocado. Diría que es una revisión del clásico de Pinocho, aunque situado en las calles que frecuentaba Jack el Destripador. Brutal en cada línea. Con las palabras justas, medidas, embriagadoras, simbólicas, sorprendentes.

Podrá meter sus sueños dentro, de Diana Muñiz, me ha cautivado por su fuerza, por su velocidad, que casi no deja respiro para pensar. Se me ha hecho muy corto. He querido más, en lo que me ha parecido una revisión del Buick de King.

El hedonista, de Fernando Lafuente, por su frescura, por lo novedoso, por lo atrayente, donde un televisor puede llegar a emitir imágenes del pasado en situaciones nada agradable, convirtiéndose en la propia conciencia.

Ángel oscuro, de Ana Morán Infiesta, donde un cuadro encierra al mismo demonio que intentará reinar de nuevo, pero para hacerlo deberá salir de él. Se nota que Ana está muy versada en el tema, pues el desfile de tecnicismo es todo un alarde se ello. Muy curiosa la forma que tiene de obtener energía.

Y en segundo término, destacaría los siguientes:

Y la puta hizo sonar la flauta… por casualidad, de Carolina Pastor Jordá, genial el título en si, y genial esa nueva flauta de Hamelin que atrae a las ratas y algo más en la bella Venecia. Embaucador relato donde nos hará vivir el destierro de los miserables y apestados.

La brújula, de José María Pérez Hernández, y como os podéis imaginar no apunta al norte. La soberbia puede ser la perdición de las personas. Creo que el tratamiento que hace del tema es del todo atrayente, además de la reflexión sobre los periodistas que intentan conseguir una fotografía, cueste lo que cueste.

Sin salirse de la raya, de José Manuel Fernández Aguilera, lo que podría ser un juego de niños, un regalo sin más, se puede convertir en un arma mortífera. Creo que la utilización de una sencilla goma y lo que nos explica hace que el relato merezca mención. Y que mala puede ser la imaginación de una niña.

En otra vida, de Sergio Macías García, donde la utilización de una extraña navaja provoca una muerte natural sin dejar rastro. Buena construcción del relato.

Te daría mi alma, de Virginia Pérez de la Puente, donde un reloj de arena con reminiscencias egipcias hará las delicias del lector. Pero atención con lo que se promete.

Percha burlona, de Roberto Malo, corto pero intenso. ¿Puede un objeto vengar la muerte de su anterior propietario? ¿Puede un relato de terror contener humor, ironía? Roberto Malo lo consigue como nos tiene acostumbrados.

Creo que con esta extensa reseña he dado pistas suficientes para que el lector se decida por su lectura o no. Yo, sinceramente, los volvería a leer.
Y sobre todo estaré muy alerta siguiendo los pasos de la mayoría de los escritores y escritoras que conforman esta antología. Y como siempre digo, estoy convencido que en un futuro muy próximo reseñaré alguna de sus nuevas publicaciones.

Ah, y cuidado, el cartel lo dice bien claro: NO TOCAR
Y si lo hacéis, ateneros a las consecuencias adictivas de su lectura.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Mi Wishlist de la FNAC

Gracias al Errante he conocido estan nueva propuesta publicitaria, un tanto agresiva del FNAC, pero seguro que muy efectiva, pues te hace fijar muy bien en las promociones y precios.

Se llama Wishlist y se trata de hacer como una carta a los Reyes Magos del FNAC. La carta no debe superar los 2012 € en artículos del FNAC. Luego se procede a un sorteo y si te toca, pues bingo, todo para tu casa.

Pues como abeja delante de un tarro de rica miel, empiezo mi lista Wishlist a ver si tenemos suerte, y sino, pues nos hemos divertido recordando como se escribía la carta a los Reyes (por cierto, mi última carta la hice con 5 años; son las cosas que tiene ser investigador desde pequeñín).

Panasonic TXP42GT30E TV Plasma 42" 3D Full HD 899


Apple iPad con Wifi y 3G 16 GB 599

Panasonic SCHC55 Microcadena Bluetooth 229

Telefunken DPF 1033 10,40" Marco Digital 149

Pack Heroes: la serie completa 51,99

Pro Cycling 2011 39,95

La comida de la familia 30

Cesta final (sin ofertas, sube a 1997,94. He preferido no ajustar más por si las moscas, aunque en las reglas se expecifica que será con el precio del día de la creación. Pero mejor no abusar, que luego ya sabéis lo que pasa con el saco)

jueves, 8 de diciembre de 2011

¿Están de moda los Clubs de Lectura?

Hace ya muchos años que se crearon los Clubs de Lectura en las bibliotecas de los pueblos y ciudades. Yo incluso llegué a participar en alguno de ellos, pero nunca entendí lo que se pretendía exactamente que yo hiciera en ellos.
Quizás simplemente dar a conocer a un autor y hacer una lectura compartida, o recordar una novela que en su día tuvo éxito y buscar las claves que lo hicieron posible.
Recuerdo también que dejé de ir, pues no me sentía cómodo ante tanto lector académico. Puede que no fuera ni tipo de Club de Lectura.

Las nuevas tecnologías han hecho que proliferen los Clubs de Lectura 2.0. La mayoría alojados en foros o en blogs. Estos últimos, en muchos casos, con el amparo de editoriales que ceden una serie de libros, que luego se sortean, creando así una corriente de opinión y publicidad de sus libros, cosa que me parece una gran estrategia publicitaria, y que algún día quisiera yo para mi blog.

Para poder saber más sobre Clubs de Lectura me he liado la manta a la cabeza y estoy intentando organizar uno bajo en el paraguas de la web Cultura Hache.
La idea surgió al ver el que organizaban en el foro “abretelibro”. Se trata de un Club de Lectura de Navidad, donde se leen diariamente una serie de relatos y se comentan.

Yo he lanzado la idea, y parece que ha gustado. También me han preguntado de qué iba la cosa y yo he contestado, no sé si con acierto que:

“Principalmente dar a conocer relatos que por una causa u otra no nos hemos parado a leer. De hacer una parada en nuestro día a día cotidiano y como si de un café se tratara, degustar un buen relato.
Después el compartir su lectura, y esa es la parte más importante.
¿El cómo? En eso estoy más verde y ahí es donde entre todos podemos aportar ideas.
Así de primeras yo diría que una impresión general, o una frase que nos ha gustado especialmente y el por qué, o una imagen, incluso un micro a partir del relato, un personaje, una técnica, comentario de palabras o recursos,...”

Creo que puede estar bien. Vamos a ver que más aportaciones se van haciendo. También podéis aportar las vuestras lectores de este artículo. Serán bienvenidas todas las ideas. Y por descontado, podéis participar. Simplemente os tenéis que dar de alta del foro de Cultura Hache y leer algún que otro de los relatos.
Participar en el Club de Lectura de Navidad no implica tener que leerse todos y cada uno de los relatos.
También podéis proponer relatos para su lectura, de autores consagrados o relatos vuestros que sean accesible vía Internet o que cedáis para su conocimiento (Bermer, estoy pensando en ti).

La idea de fondo, si la cosa funciona bien, es repetir la experiencia cada mes, sea con novela o con una selección de relatos.

Y bien, ya no me enrollo más. Ahora os dejo los enlaces a algunos de los Clubs de Lectura que están en marcha por si os interesa participar en alguno de ellos. No son todos los que son, pero sí lo que yo he visto más interesantes. Espero ir haciendo publicidad en el blog de forma mensual sobre todo ellos.

Organiza: Cultura Hache
Titulo: I Club de Lectura de Navidad
Autor: VV.AA
Debate: vía FORO y twitter (@culturahache)
Fechas: del 23/12 al 7/1


Organiza: @clubnoir_
Titulo: Cosecha Roja
Autor: Dashiell Hammett
Debate: vía Twitter (#cosecharoja)
Fechas: Hasta el 15 de diciembre






Organiza: @abretelibro
Titulo: Victoria
Autor: Joseph Conrad
Debate: vía FORO y Twitter
Fechas: 1 al 31 de Diciembre



Organiza: @abretelibro
Título: Club de lectura de navidad
Autor: VV.AA
Debate: vía FORO y twitter
Fechas: 22/12 al 8/1








Organiza:@AramysRomero
Titulo: Violetas de marzo
Autor: Philip Kerr
Debate: Twitter (#violetasdemarzo)
Fechas: 1 al 31 de Diciembre

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Concesiones al demonio de Óscar Sipán


“Cuando acabas de leer una novela que te cala tan hondo, te sientes como huérfano y casi con miedo de volver a leer por no sentirte defraudado con lo que encontrarás.
Concesiones al demonio me ha hecho sentir así.”
David Gómez, Cruce de Caminos

Llevo unos meses caminando entre nuevos autores, sobre todo españoles, y os tengo que decir que el camino está resultado muy grato y sorprendente.
Sabía que existían grandes narradores por descubrir y que no son mediático o conocidos por el gran público. Por eso cuando te acabas una de sus novela, sientes que todo el mundo tendría que conocerla y leerla, a la vez que me entra una inmensa rabia por lo injusto de la vida.
Pero no nos engañemos, es muy difícil que se cumpla la utopía. Tan sólo nos queda apoyarlos desde modestos blogs como este y darlos a conocer a nuestros lectores para que el boca a boca haga su efecto.
Estoy casi convencido que Óscar Sipán no será nunca un superventas, y no lo digo con mala fe, sino que me apoyo en lo que explicaba antes. El mundo es así de injusto, pero lo quisiera animar diciéndole: “si tus novelas llegan a quiénes tu crees que tienen que llegar, siéntete el escritor más satisfecho del mundo. Esos son los que siempre estarán, a las buenas y a las malas. Los demás te enriquecerán los bolsillo y el ego, pero te dejarán tirado en la cuneta en cuanto tu nombre deje de sonar.”

Pues empezamos bien la reseña. No sé, tenía ganas de escribirlo. Quizás sea algo que yo también necesite escuchar. Pero entremos en materia.

Óscar Sipán nos invita desde la primera página a ser unos tenaces observadores de lo que sucede a nuestro alrededor, y casi diría, en unos voyeurs del mundo que nos rodea. Todos y cada uno de sus personajes, mediante trabajadas frases, cargadas de imágenes, en muchos casos metafóricas, nos van explicando aquello que les sucede, aquello que ven y así, de esa forma, darle un ritmo lento pero seguro a los pasos de la historia. Estoy convencido que es un admirador, como yo, de Haruki Murakami. El libro tiene algunas referencias explicitas al autor, además de utilizar la música en algunos pasajes. Pero ha sido su prosa la que me ha acabado de convencer de ello.

¿Qué os encontraréis en Concesiones al demonio?
Pues seis historias con siete personajes que comparten una comunidad de vecinos, el Edificio Zabulón. Las seis historias se podrían considerar como relatos independientes, si se quisiera, pero en casi todas ellas existe un pequeño elemento de anclaje con las demás.
Además existe un capítulo VII, a modo de epílogo, de unión de todas ellas, de forma que el lector, al igual que pasa al final de primer capítulo donde se presentan, se volverá a reencontrar con los siete personajes.

El humor y la ironía están presente en la mayoría de las historias. Es curioso, es la segunda novela que leo de la Editorial Nalvay y empiezo a pensar que ese humor, esa ironía es un signo distintivo de sus publicaciones, un valor añadido de esos que cuesta encontrar en la literatura contemporánea.


También es de agradecer que un escritor se tome tan en serio su trabajo, y no es que los demás no lo hagan, pero leyendo “Concesiones al demonio” he podido ver a Óscar repasando una y otra vez un texto casi perfecto, un texto lleno de palabras duras, fonéticamente hablando, y complicadas de conjuntar por la fuerza que ellas mismas le dan al texto y que podría provocar agotamiento en el lector. Pero como podéis imaginar, no ha sido así.

La novela está llena de buenas frases, de esas que considero Momentos en mi blog, pero he preferido publicar tan sólo dos para no sobrecargar la crítica del libro y para que os los podáis encontrar y los disfrutéis en la intimidad de vuestra lectura.

En las historias podréis encontrar referencias al movimiento de los indignados representados, en este caso, por un jubilado indignado por serlo y por sentirse como un trapo viejo e inservible. Es curiosa la forma que tiene de protestar.

También encontraréis la historia de un escritor de novelas de espías con problemas con la inspiración. No sé si el autor ha explicado vivencias pasadas en este pasaje, esas que todo escritor ha vivido en algún momento de su carrera, aunque quizás sean imaginaciones mías.
Es una de las mejores historias. No puedo explicaros gran cosa para no generar spoiler, pero sí os diré que el final es genial.

Descubriréis a la Lisabeth Salander española en la última de las historias, la de una niña que ha sido tatuada por unos degenerados con una esvástica.
Y para ir cerrando los comentarios sobre las historias, una genial, quizás la mejor para mí (supongo que mi amor por el ciclismo me ha llevado a ello). Es la historia de un ex ciclista, que después de saborear los laureles en el podium del Tour de Francia, ahora tendrá que guerrear en una triste tienda de bicicletas. Sorprendente final y geniales las reflexiones que provoca su lectura sobre el después del éxito.

En definitiva, Óscar Sipán es un escritor a seguir muy de cerca, totalmente recomendable y que en un futuro cercano, si las musas no le abandonan, nos dará muchas alegrías.

martes, 6 de diciembre de 2011

SOBRE MÍ

Mi nombre es David Gómez Hidalgo y me siento orgulloso de haber nacido en un pequeño pueblo de la Costa Brava: Begur.

Soy matemático y profesor de secundaria por vocación. A los diez años ya tenía claro que el mundo de la educación y las matemáticas era mi mundo. Al entrar en clase me siento el hombre más feliz al tener claro que amo mi trabajo.

Como amo leer. Soy un lector voraz y pasional. Alguien me dijo un día que para saber escribir se debe leer mucho. Desde entonces lo pongo en práctica a diario. Un día sin lectura es un mal día.

Y en ello ando. Practicando la escritura.
Mi mayor campo de entrenamiento es este, mi blog, un espacio netamente literario, pero sin cerrar la puerta a cosas que me puedan interesar.

Mis publicaciones:

Antologías en las que he participado:

2014 Hasta siempre, princesas
2016 Escritores al alba
2016 Un malson

Antologías en las que he participado como editor:

2017 Sin relación aparente

Otras publicaciones:

Nº500 Revista Solo Novela Negra: Micronegrocriminal, Brindis Rojo
Y una puerta abierta a todos vosotros desde mi lista de correo para que estemos conectados y no te pierdas lo más significativo de mi mundo.
Por ello, aprovecho para invitarte a apuntarte AQUÍ.



Como apasionado del Camino de Santiago os digo ULTREYA.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La marca de sangre de Johan Theorin


Siempre me han gustado las novelas que transcurren en una isla, supongo que será una marca de mi lectura de “Escuelas de Robinsones” de gran Jules Verne, y de la que después se han hecho múltiples adaptaciones.

“La marca de sangre”, escrita por Johan Theorin, es la tercera entrega del ya famoso “Cuarteto de Öland”.
En esta nueva entrega el autor ha tenido mucha más mesura en las descripciones paisajísticas y es de agradecer, pues en las anteriores entregas hacía ralentizar mucho la acción.
Su estrategia ha sido utilizar los inicios de los capítulos para dejar alguna píldora de esas descripciones para pasar a las escenas con los personajes a las pocas líneas.
La isla de Öland se merece unas buenas descripciones y entiendo que es importante en una serie de libro que se basan en las cuatro estaciones del año, pero yo me quedo con está tercera forma de enfocar el tema, pues nunca he sido amante de las largas descripciones.
Eso sí, me gusta el frío y lo he echado de menos, pero no se puede tener primavera y frío.

Como ya nos tiene acostumbrados, esta novela se diferencia de la mayoría de las novelas negras en que no existe un policía o detective que investigue de forma protagonista los sucesos. A mi ese punto me gusta mucho ya que permite sacarle mucho más jugo a los protagonistas y las escenas son más vividas y, podría decirse, que son más de la vida cotidiana y añadiría que son más creíbles y que pueden provocar que el lector se sienta participe de ellas al no tener que ser un superhombre o un superdetective.

“La marca de sangre” nos habla de la pornografía sueca y su gran momento de esplendor; de cómo se las arreglaban para hacer creer que todas las suecas eran rubias y acrecentar el mito; nos hablarán de personajes fantásticos como son las hadas y los trolls, dentro del capítulo que siempre dedica el autor a las leyendas de Öland; de las relaciones de pareja; de los negros que escriben libros para que otros se lleven la fama; del derecho a morir donde uno quiera y como quiera; del desencuentro generacional entre padre e hijos; de viejos diarios personales; de la vergüenza por los actos del pasado; del amor por los animales; de las enfermedades de difícil solución, y como no, de la resolución de un crimen (aunque son más de uno los que se solucionan, pero uno el que lo desencadena todo).

Nos volveremos a encontrarnos con el viejo Gerolf que siente como su vida se va apagando. Conoceremos a Per, el protagonista, y sus hijos, que no están pasando un buen momento; a Jerry el padre de Per, al que tiene apartado de la familia por la vergüenza que siente por su pasado; al matrimonio Larsson, Max y Vendela, escritores los dos, aunque una más que otro; recordaremos las andanzas del viejo cantero Ernst; pasearemos de nuevo por la cantera y recordaremos algunos pasajes de las anteriores novelas (aunque no es necesario leerlas para leer esta), y seguiremos disfrutando de todos los rincones de la isla de Öland.

Todos y cada uno de los personajes de la novela se tendrán que enfrentarse a oscuros secretos del pasado que volverán a renacer a partir de la calcinación del estudio de Jerry. Las historias se irán entrelazando y el pasado se mezclará con el presente. Para ello Theorin utiliza dos herramientas: el libro de las hadas que está escribiendo Vendela y el diario de la fallecida mujer de Gerolf, además de la investigación que realizará Per para esclarecer los sucesos que acaecerán.


Para mí, la parte de las hadas es la que más cansada me ha resultado. Además el autor ya te avisa cuando titula algunos de sus capítulos como “Vendela y las hadas”. Me ha interesado mucho más la investigación de Per que el pasado de Vendela, aunque tiene momento buenos y son necesarios para que el puzzle tenga sentido.

Theorin teje una complicada tela de araña donde todos los personajes del libro quedarán atrapados y relacionados. El pasado se hará presente y el futuro se ve incierto.
Y yo como lector también me he quedado enganchado a sus páginas.

Son los personajes y sus antecedentes, así como una historia creíble, lo que dan la fuerza al conjunto de la novela y hacen que Johan Theorin se consolida como un gran escritor, y continúe aportando su distintivo granito de arena a la novela negra.

Ya tengo ganas de leer la cuarta parte y seguir paseando por los acantilados de Öland.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Los Suaves siempre



Aún recuerdo cuando, recién comprada mi FDS con mi primer sueldo (ahora casi no pasan esas cosas) me bajé al pueblo vecino a comprarme el nuevo cassette de Los Suaves que llevaba por título: Maldita sea mi suerte. Era un doble cassette repleto de buenas canciones y que escuché mil veces aquel verano; incluso me bajaba a la playa, después de una larga noche haciendo pan en el horno, me tumbaba en la arena, estiraba la toalla y me dejaba vencer por el sueño envuelto en su melodía.

Han pasado muchos años desde entonces, pero fue ayer cuando lo recordé todo mientras codeaba, coreaba, me bañaba en la cerveza que me iba cayendo por todo el cuerpo y el Yosi intentaba darlo todo encima del escenario.

No fui muy convencido al concierto. Las noticias eran desalentadoras. Hablaras con quién hablaras, todos te decían lo mismo: que no valía la pena; que el Yosi estaba muy mal; que un día de estos se quedaba en el escenario; que habían tenido que suspender muchos conciertos durante el año por culpa del hígado del Yosi.
Pero había hecho una promesa hacía muchos años: acompañar a una amiga a un concierto de Los Suaves. Y os tengo que decir que valió la pena, no ya sólo por el concierto en si, sino por ver la cara de felicidad de mi amiga.

Sí, el Yosi quizás ya no esté al 100% sobre el escenario, pero el 90% que tenga lo entrega y se deja la piel en cada canción. Bien es cierto que casi cantamos más nosotros que él, pero eso ya lo tenía cuando era más joven y su hígado había pasado menos.
Merece una mención especial el grupo. Sonaron a las mil maravillas, pero sobre todo Alberto Cereijo que sigue manteniendo una gran muñeca.


Con más rizos que nunca, blancos como la nieve, aunque bien cuidados a simple visa, y con una larga barba, también blanca, que lo hacía asemejarse a un Moisés, Yosi se sintió de nuevo Dios sobre un escenario. Y no era para menos, pues la sale estaba a reventar de incondicionales que no se quisieron perderse el último concierto del año del grupo. Y éstos le devolvieron ese entusiasmo con un clásico repertorio plagado de viejas canciones que todos sabíamos cantar. Entre ellas destacaron muchas del doble cassette Maldita sea mi suerte, quizás uno de los mejores discos de la banda.

Tan sólo pudimos ver, intuir la fragilidad del cantante cuando se dirigía al público, envuelto todo él en pequeños efluvios cerveceros, y más cuando siguió consumiéndola durante todo el concierto y fumándose casi un paquete de medios cigarrillos. O cuando al final de todo se quitó la camiseta (que ganas tenía, pues durante el concierto no dejó de levantársela, dejando al descubierto las pruebas del delito – una prominente tripa cervecera), se la tiró al público, se colgó en uno de los altavoces enganchados al techo e intentó balancearse. Fue entonces cuando salió uno de los pipas del grupo, lo cogió por la cintura y se lo llevó a los camerinos, dejando al resto del grupo para despedirse con más de cinco minutos de diálogos entre guitarras, y ahorrándose una fatal caída del cantante, que no sería la primera sobre un escenario.

No sé si Los Suaves volverán a tocar, espero que sí, pero en la despedida del Yosi se intuyó que la cosa no iba bien. En algunos momentos me dio la sensación que se despedida definitivamente, aunque las caras de los demás componentes del grupo no lo denotaban. Quizás sólo él sepa como está por dentro y que quiere hacer con su hígado. A nosotros siempre nos quedaran sus grabaciones. Pero nunca será lo mismo que ver a Moisés sobre un escenario, con su característica voz cascada, recitando los diez mandamientos del rock.

Los Suaves siempre.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Momento #25: sobre las ex-novias


"[...] se topa con una ex novia; le resulta tan imprevisible verla allí como encontrar a un Premio Nobel en un McDonald's.
Las ex novias arrastran pedazos de uno, ternura caduca con forma de carta o de poema visceral, libros con flores secas y entradas de cine, fotos de fotomatón en días de lluvia."



Extraído de "Concesiones al demonio" de Óscar Sipán y publicado en la Editorial Nalvay.
Próxima reseña en este blog.

viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Vuelven las novelas de a duro?



 ¿Vuelven las novelas de a duro?  

Eso es lo que propone ediciones “DeGlozelinas”, libros de formato 11x16 (formato octavilla) , un formato que se ha demostrado barato, cómodo, práctico, que se puede llevar en un bolsillo, en el bolso, que no pesa nada y que hará agradable su presentación.
Este tipo de formato también se conocía por “Pulp Fiction”.

A mi me han recordado a la publicaciones del oeste que consumía con devoción cuando era pequeñín. ¿Quién no lo hizo? Y en las que comenzaron más de un escritor de prestigio que ahora vende libros como curros.

La intención editorial es que todos los géneros tengan cabida en sus ediciones; que no haya ningún tipo de censura en los contenidos; que el escritor tenga libertad absoluto a la hora de escribir.

Por lo que he podido leer, la cosa podría salir por 1,50 € el libro, a lo que se le ha de añadir los gastos de envío.

Por lo que parece, ellos se encargan de la producción y tu de la distribución, aunque existirá la posibilidad de comprar vía Internet.

Las únicas condiciones que ponen para la publicación son las siguientes:

a) Enviar los documentos en formato word a deglozel@gmail.com
b) Usar letras de 14 puntos.
c) Que el manuscrito tenga entre 40 y 60 páginas.

Creo que, si la cosa funciona bien y con seriedad, puede ser un buen recurso para publicar (y estoy pensado en “Lluvia de castigo” de Luís Bermer, por poner un ejemplo).

Yo de momento les seguiré la pista a ver que tal la experiencia de los demás.