miércoles, 6 de junio de 2012

La ciudad y la ciudad de China Miéville

Cuando tengo entre mis manos una novela que ha sido galardonada con los premios Hugo, Locus, Arthur C.Clarke y World Fantasy, me entrar con un cierto respeto a no llegar a ver sus bondades, a no ser un buen lector. ¿Y quién ha dicho que me tuviera que gustar? Pero seamos realistas. Quizás sí que un premio pueda llegar por arte de birlibirloque, pero sería extraño que le cayeran cuatro y que nadie dijera nada.
Así, con ese temor, inicié la lectura de La ciudad y la ciudad de China Miéville y editada por La Factoría de ideas. Aunque os tengo que decir que, muy pronto me di cuenta que me iba a gustar.

Son muchos los factores que han hecho que tenga una buena opinión de la novela. El primero de todo, el tema policiaco; el segundo los tintes de negra; el tercero la posible mezcla con lo fantástico; el cuarto, el punto de realismo que el autor le da a su enfoque sin renunciar a lo imaginativo, dejando pequeños huecos para que el lector pueda completarlo según su percepción.
El propio autor, en una interesante entrevista (totalmente recomendable, después de su lectura) incluida en el libro  cuenta que:

 «no es una novela fantástica al uso. Todo dependerá del tipo de lectura que se haga, y de lo que la gente saque de ella»

Y añade:  

«podría ser una novela realista, incluso psicológica, pero defiendo su inclusión en lo fantástico por la amplitud del género»

Y yo estoy totalmente de acuerdo con sus afirmaciones, y es más, creo que es uno de los puntos fuertes de su lectura, esa amalgama de géneros mezclados que realza una literatura de vivos colores.

Por lo que parece, Miéville tiene el tema de la ciudades recurrente en su literatura, y por lo que se dice, está es una de sus mejores novelas. Así que puede ser buena cosa comenzar con ella para conocer al autor, aunque en algunos foros señalan a Perdido Street Station (2000) como la mejor (os pongo y me pongo deberes).

En La ciudad y la ciudad encontraréis detectives duros, de los que no se amedrentan por nada, asesinatos, conspiraciones, secretos, ciudades perdidas, ciudades dentro de ciudades, mucha acción y una palabra que se irá repitiendo: desver.
Cuando la leí por primera vez me quedé como parado. ¿Qué significaba? ¿Cómo se podía hacer eso? Luego comprobé que también se podía desoír, y flipé en colores. Sería complicado explicarlo sin crear spoiler. Creo que es mucho mejor que lo descubráis con su lectura.

Y ya casi para finalizar. Lo que más me ha gustado de la entrevista final con el autor es su defensa de la literatura como el arte creador. El entrevistador le preguntaba si creía que la novela podía ser leída como una metáfora de lo que sucede en algunas ciudades que están divididas (como el caso de Jerusalén). Él decía que podía ser posible, pero que lo que realmente importa es la creación de un nuevo escenario donde las ciudades de Beszel y Ul Qoma son su epicentro. Y seguía comentando: 

«si de verdad se escribe una historia para querer decir otra cosa, ¿porqué no se dice de forma directa? […] No es lo mismo decir que no existe el significado, sino que existe algo más que esos significados»

En definitiva, creo que es una atrayente lectura y que no os dejará indiferentes, además de haceros pensar en varios momentos, sin que ello conlleve dificultad de lectura.

Y ahora sí. Os dejo como casi siempre con los tweets de seguimiento que fui haciendo bajo el hashtag #La Ciudad y #Miéville (@2davidgomez):

«Existen árboles entramados, donde los niños ulqomanos y los beszelies trepan cada uno por un lado y se desven»

«Orciny, una colonia secreta. Una ciudad entre ciudades. Viven en ella sin ser vistos fuera del alcance de la Brecha»

«La Brecha es un poder extranjero al que le entregamos nuestra soberanía. Es una sombra sobre la que no tenemos control. »

«Os imagináis que para entrar a una ciudad vecina tuvierais que hacer un cursillo para obtener un visado»

«Tirar migas de pan desde la ventana de una de las ciudades a la otra es una brecha.  Pero pasar un arma nuclear por la Cámara Conjuntiva de una ciudad a la otra no provoca una brecha»

«En la intersección estaban a un palmo de las autoridades extranjera, una pornografía de separación»

«La superstición y la cobardía del populacho hace que crean en dos cuando sólo existe una»





Publicar un comentario