jueves, 21 de junio de 2012

Una tumba acogedora de Michael Koryta



Después de leer El lamento de las sirenas, su anterior novela, supe que Michael Koryta era un escritor a tener muy en cuenta en el panorama de la novela negra internacional. Y no me equivocaba, pues Una tumba acogedora, la tercera novela protagonizada por el detective Lincoln Perry,  me ha gustado incluso más que la anterior.
Creo que puedo decir que con la publicación de Una tumba acogedora, Michael Koryta ha dejado de ser una promesa para convertirse en un referente de la novela negra, o quizás sea demasiado pronto para asegurarlo, o demasiado atrevido por mi parte. El tiempo lo dirá.

Si en la anterior comentaba que Koryta hacía excavar a los personajes en lo más profundo de sus sentimientos, en esta nueva entrega sigue esa línea que tanto gustó a sus lectores.
Algunas veces se ha criticado a algunos escritores por no hacer crecer a sus personajes y que las novelas, aun siendo protagonizadas por los mismos personajes, son como islas. Pues aquí no se da ese caso.
Michael le da continuidad a las historias comenzando donde acabó la anterior y hurgando en el pasado de Lincoln Perry, buscando una nueva vuelta de tuerca cuando parece imposible darla, en una trama muy trabajada de esas que hacen vibrar a los amantes de la negra con continuos giros, aunque siempre apuntando a un mismo culpable: Lincoln Perry.

«Cuando vas encontrando una mentira encima de otras, al final todo carece de sentido»

Quizás la argumentación no sea muy novedosa (¿pero qué argumentación lo es hoy en día?), aunque sí considero que la trama, la forma de enfocar la novela, los personajes, su escritura, hacen que la novela se pueda distinguir claramente de las demás.

«Nada es lo que parece. O de la distinción del ‘ser’ y del ‘parecer ser’. O de la falsa culpabilidad del inocente »

Una tumba acogedora se podría leer como una exploración de los caminos que se ve obligado a seguir un ser humano para poder limpiar su nombre y más cuando todo le ha llegado sin buscarlo. ¿Haríamos nosotros lo mismo en su caso? ¿Es lícito? ¿Es bueno decir que no por mucho que nos duela?

«Para salvarme tuvo que matar a otro, pero cuando tu sales vivo no te preocupan las variables de la ecuación»

Por lo que parece, las novelas de Koryta tienen un hilo común: el camino de expiación, de salvación, de búsqueda del perdón. En esta continua explotándola.

Creo que la aportación de Joe, la sombra de Lincoln Perry, es decisiva en la construcción de la novela y le da aire fresco a la misma y al personaje del detective tan traumatizado por su pasado y con tanta carga de negatividad.

«Debería dejar de preocuparme por lo que podría salir mal y averiguar lo que podría salir bien. »

También es interesante la aparición de Amy y el remover de sentimiento que provocará, siendo una buena trama paralela al caso. Y como no, el protagonismo de Karen, antiguo amor del investigador, y los demás secundarios, incluido Thor.

En definitiva, Una tumba acogedora es una novela emocionante, adictiva, que hará las delicias de los amantes de la novela negra y sobre todo, de lo que hayan leído la anterior.
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