jueves, 11 de julio de 2013

Ojos de circo de Jesús Gordillo y Javier Martos


Cada nueva lectura que afronto de Tyrannosaurus Books, más convencido estoy del gran trabajo que están haciendo a la hora publicar autores noveles, cosa que a muchas editoriales no se les pasa por la cabeza, y lo mejor de todo, con gran acierto.

Ojos de circo de Jesús Gordillo y Javier Martos no podía ser un excepción y la verdad, me ha sentado muy bien su lectura, necesitaba algo así, aunque tenía una ventaja, que venía recomendada por uno de sus lectores cero, Emilio Alcorze, El Errante, bloggero al que sigo desde hace años y con el que coincido en muchas valoraciones o impresiones, de ahí que fuera un triunfo seguro.


¿A quién no le gusta el circo? ¿Quién no se siente atraído por una carpa de circo?
Yo como mínimo sí, y eso fue otro de los motivos por lo que me acerqué a la lectura de Ojos de circo; circo y terror, magia y terror…una combinación que no me quería perder.

Ojos de circo es ante todo una novela que trata sobre la búsqueda de la propia identidad; sobre la búsqueda de la felicidad; sobre alcanzar los sueños; sobre los amores que se producen entre juegos en la pubertad y que marcan al niño para siempre, sobre las personas especiales que viven marcadas para siempre; sobre las relaciones impuestas por los padres, ciegos ante las tradiciones y que no ven que pueden frustrar una vida; y como no, sobre la magia y la fantasía.

«La capacidad de asombro de la gente había desaparecido tras ver cómo una sola bomba podía acabar con una ciudad como Hiroshima en menos de un minuto. Después de aquello, cualquier truco de magia palidecía por su simpleza.»

La ambientación en la novela está muy lograda y los momentos históricos para situarla mejor y grabarla en la memoria del lector, también. No se pierden en descripciones inútiles, van bastante al grano (que siempre se agradece), pero sin abandonar la época y situar perfectamente al lector, desde el año 1930 (después del gran crack de la bolsa), hasta 1962, pasando por la Segunda Guerra Mundial, que también jugará su papel importante en la novela.

«No hay peor enemigo que el que sabe derrotado y no le queda nada que perder.»

Uno de los momentos que más me han gustado de la novela está casi al inicio, cuando Nicholas Campbell, el protagonista del libro, intenta hacer su primer truco de magia. Creo que los autores han sabido crear magia en ese momento, aunque el lector sepa mucho más que el propio protagonista, pero esa incertidumbre que marcará la vida de Nicholas hace, al igual que a él, sonar.

A partir de ese momento Nicholas solo tendrá una cosa en la cabeza: mejorar sus trucos de magia para intentar recuperar su amor perdido y de paso poder trabajar en un circo.
Pero su familia no le podrá las cosas fáciles. Una familia enclaustrada en las tradiciones militares le querrá imponer, incluso con la utilización de los castigos físicos, dicha tradición.
Nicholas se verá obligado a participar en la Segunda Guerra Mundial hasta que finalmente toma la decisión de levantarse en rebeldía y perseguir su sueño.
Será entonces cuando entre en el proceso de crear su propio circo, un circo diferente a los demás, un circo del horror.

Creo que la creación de ese circo es otro de los puntos fuerte de la novela. Los dos autores saben crear el clima adecuado para sorprender a los lectores con su primera actuación, pero antes han tenido que pasar un proceso de búsqueda, un proceso de selección donde iremos conociendo uno a uno a todos los personajes singulares que conformarán la plantilla de dicho circo. En ese momento, el de selección, la novela me ha recordado a la serie que triunfó en televisión Héroes, pero no puedo asegurar que se fijaran en ella para crear ese momento.

Están muy logradas las actuaciones, haciendo sentir el terror que viven los espectadores. No puedo ni imaginarme un circo así. Ha sido toda una experiencia.

Ojos de circo es una novela dinámica, entretenida, sorprendente, y escrita a cuatro manos sin que se note ni un ápice la participación de uno u otro, cosa que no es fácil.

Ojos de circo es además un viaje a la locura por alcanzar un sueño y como no, con sorpresa final como debe ser en el circo.

Una novela donde la frase: «más difícil todavía» no tiene cabida.

¿Os atrevéis a presenciar la función?

Publicar un comentario