martes, 7 de enero de 2014

Estuario de Joaquín DHoldan

 SINOPSIS

En los albores de la II Guerra Mundial el acorazado alemán Almirante Graf Spee siembra el pánico en el Atlántico sur. Su velocidad, potencia de fuego y su habilidad para camuflarse como transporte aliado lo convierten en un corsario perfecto. En diciembre de 1939 la armada británica logra acorralarlo y tiene lugar la batalla del río de la Plata. El Graf Spee se enfrenta a tres navíos británicos y sale victorioso, pero debe atracar en el puerto de Montevideo para reparar sus daños. Tras días de movimientos diplomáticos hostiles y sabotaje de las reparaciones para retrasar su huida a mar abierto, el capitán Hans Langsdorff, rodeado por fuerzas enemigas muy superiores, se ve obligado a salir de puerto y hundir el acorazado en el estuario desembarcando antes junto a su tripulación. Días más tarde se suicida en la habitación de hotel en la que lo confinan. Cuatro décadas después, otro suicidio mucho menos llamativo, el de un tripulante de un barco pesquero, lleva a un periodista convertido en detective accidental a descubrir una inquietante relación entre estos dos hechos aparentemente inconexos.




Me gusta acercarme a esas pequeñas editoriales que cuidan con mimo sus pequeñas joyas, sus pequeñas publicaciones y que, como siempre digo, se juegan gran parte de su prestigio en ellas.

Llegué a Anantes de la mano de la lectura de Manifiesto sobre la estupidez que me dejó gratamente satisfecho. Fue entonces cuando me interesé por su fondo editorial y pude comprobar que tenía una novedad negra-histórica que llevaba por título Estuario y estaba escrita por el uruguayo Joaquín DHoldan.
Me leí la sinopsis y tuve suficiente. Quería leerla.

Os he de decir que ha sido una gozada leerla con ese ritmo pausado, pero muy trabajado, sin que sobre ni falte nada, para que sus 200 páginas sean suficientes para explicar una historia con la que se podía rellenar miles de ellas. Pero por suerte Joaquín es de esos escritores, que por lo que parece, quieren poquito y bien explicado que mucho y cansando. 

«La decisión de cuándo enmpieza y termina una historia, y eso es una de las curiosidades más llamativas de nuestras especie tiene efectos sorprendentes sobre los otros. »

Es una investigación diferente a las que podéis estar acostumbrados y creo que eso es otro punto a su favor. Además, su inicio directo, sorpresivo ayuda y mucho a meterse de lleno en la trama sin casi saber nada más de la leyenda que descubriremos. 

El autor nos tiene muchos hilos escondidos que serán lo que irán saliendo a la superficie a medida que avance la intriga, y es ahí de dónde saldrá la novela histórica, cuando el protagonista se interese por ese naufragio de leyenda que por lo que parece esconde mucho más de lo que se ha escrito y que a mí me ha mantenido enganchado y que supone toda una metáfora al tener el poder de ser lo que no era, el poder de aparentar lo que no se es y que el autor utiliza de forma soberbia. 

Nos os esperéis un despliegue brutal de novela negra; no os esperéis mucha novela histórica; esperar un plato degustación de los dos géneros y siempre de la mano de una prosa que se enreda, adictiva y muy marcada por capítulos cortos que hacen que quieras siempre más, que mires el reloj y digas: me da tiempo a leer otro. Y es que en cada capítulo encontraréis una pequeña revelación para seguir subiendo la escalera de la intriga.

«Si las cosas que te pasan en la vida no salen, quizás no sea tan cuestionable elegir una forma digna de cerrar tu ciclo.»

Otro punto curioso en mi caso, y que seguro gustará a los amantes de la novela negra, es que aparecen diferentes referencias a Los crímenes de la calle Morgue de Edgar Allan Poe, considerada la madre de la novela negra, y que curiosamente me estaba planteando recuperar este 2014 y que no tendré excusa para no hacerlo. Es aquello que os he comentado algunas veces que las lecturas se buscan unas a otras.
Y para los cinéfilos, comentar que existe una película titulada La batalla del río de la Plata que explica los sucesos, en parte explicados en la novela, sobre el hundimiento del acorazado Graf Spee en diciembre de 1939.

 Fotografía real del hundimiento del Graf Spee

También existen otras novelas que se centran en la vertiente histórica del suceso, pero que no tienen ese punto negro que nos propone Joaquín DHoldan.
Y ya para finalizar decir que, Estuario también tiene un poco de reivindicación social, un mucho de horror nazi, un poco de historia de los desaparecidos en Uruguay, una pizca de historias de la radio, otro tanto de trafico de drogas, y, vuelvo a repetir, un lenguaje muy trabajado.
Publicar un comentario