jueves, 13 de febrero de 2014

La cuna vacía de Sophie Hannah


 SINOPSIS
La pesadilla empieza siempre de la misma manera. Una noche larga, el llanto del bebé no cesa. Apenas descansas, pero no debes dormirte. Simplemente no debes. Sin embargo, con las primeras luces del alba, caes rendida y cierras los ojos, apenas unos instantes. Cuando los vuelves a abrir, tu pequeño está quieto, sus manitas frías y no respira. Para muchas mujeres es la peor pesadilla del mundo, pero al despertar la olvidan. Para Helen, Ray y Sarah parece no acabar nunca. Las tres han sido acusadas de infanticidio, las tres aseguran ser inocentes. Es el momento de saber la verdad.







Leí por primera vez el nombre se Sophie Hannah cuando se publicó en la prensa que sería la encargada de resucitar al mítico Hercules Poirot que lleva "muerto" desde que en 1975 Agatha Christie decidió dejarlo descansar.
Inmediatamente pensé que debía ser una buena escritora para proponerse semejante objetivo y que tenía que hacer algo por conocerla.
La noticia se produjo casi en el mismo momento en que se publicaba en España La cuna vacía, la quinta novela que se la traduce a la autora en España, y pensé que sería una buena oportunidad de conocerla.
Días después vi que Laky, del blog Libros que hay que leer, organizaba una lectura conjunta de la novela y además, sorteaba unos ejemplares; Y como las oportunidades las pintan calvas, me apunté y tuve la suerte, ahora no sé si opino lo mismo, de ser agraciado con una de los libros con la obligación de realizar una reseña de él.
Y digo todo esto, y me avanzo, porqué no han sido pocas las veces que he querido abandonar la lectura de la novela. Solo mi compromiso de leerla y reseñarla me ha hecho llegar al final, pero también ha provocado que dejen de interesarme las novelas que escriba Sophie Hannah, incluso la que publique en septiembre con Poirot resucitado. Y me sabe mal, no creáis que no, pues me hacía ilusión ver cómo le daban una capa de chapa y pintura para que corriera de nuevo por la campiña inglesa.

Lo mejor de la novela: la intención.
Creo que la idea es buena, pero para mi gusto no la ha sabido transmitir, o a mí no me ha gustado su forma de transmitirla.
¿Y cuál es la intención? Hablar del síndrome de la muerte súbita y el cómo se puede gestar una caza de brujas.

El libro empieza frío, con una transcripción de una entrevista grabada que me dejó helado.
Luego le intenta dar un poco de suspense con una tarjeta con números que será casi testimonial y para rematar el viento polar, se enzarza en una discusión de casi veinte páginas sobre si hacer un documental o no; de quién lo hace o lo deja de hacer; de despidos y demás. Total, página cuarenta y sin vender un pescado, mi interés por los suelos y esperando que algo coja onda.
Las noticias que van llegando de twitter (os recuerdo que era una lectura conjunta y entre algunos simultánea) tampoco son buenas. Podríamos decir que mitad y mitad.

La dejo descansar unos días para ver si cuando la retomo mi ánimo respecto a la novela ha cambiado y la leo diferente.
Pero la cosa no mejora y me voy dando cuenta de una cosa que no juega a favor de mi satisfacción, pues considero que son cosas que se han de cuidar.
El capítulo uno dice: Miércoles, 7 de octubre de 2009. Bien. Tomamos nota.
El capítulo dos dice: 07/10/2009. Ups, volví atrás para ver si lo había visto bien. Y sí, lo había visto bien, era el mismo día, pero escrito diferente.
Pero no acaba aquí la cosa.
Capítulo tres: Miércoles, 7 de octubre de 2009...
Y no sigo, porqué después hace igual con el 8...
¿Tiene lógica lo que he explicado? ¿No sería más fácil poner la fecha al inicio y luego numerar los capítulos? Llamadme exquisito si queréis.

Y con esas estamos en la página 85 y la novela sin arrancar.

Creo que lo que peor he llevado es la sensación de que Sophie escribe a trompicones, sin ritmo; que las cosas están descolocadas, que no existe calor en su escritura ni gancho al que cogerse para disfrutar de la lectura; que los personajes no me han interesado nada, no me han dicho nada, no me han preocupado nada. Y si a eso le añadimos que se pasa hablando de cosas intrascendentes durante páginas y páginas.
Aburrido. Me he aburrido como una ostra. Lo siento, lo digo así porqué lo he vivido así.

Ah, y la resolución del tema de la tabla con los números, el gran misterio,...,mejor no os digo nada, ¿no?

Creo que mejor lo dejo aquí.

Sophie fue invitada a Getafe Negro 2010, y este año, hace unos días, a BCNegra 2014, con lo que creo se la considera una buena escritora por muchos, un buen referente, y yo publicando una reseña así.
¿Me estaré volviendo loco de tanto leer? ¿Estaré buscando el santo Grial de las lecturas?
Por suerte para La cuna vacía durante unos días, y gracias a la lectura conjunta, podréis leer diferentes visiones de la novela y seguro que encontráis una más positiva que esta e incluso os convenza para leerla, pues, quién soy yo para deciros que no leáis nada. Al contrario: experimentar y no dejéis nunca de leer.
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