martes, 11 de marzo de 2014

Y todo por una perra, J.M. Amilibia

 SINOPSIS
«¿Sería capaz de matar a los torturadores y asesinos de su amada perra? ¿Quiere más a su perra (o perro) que a su hijo (o hija)? Tanto si responde sí o no a las dos preguntas, le conviene leer esta novela.» 

Sinopsis completa










Vaya grata sorpresa me he llevado con la lectura de Y todo por una perra de J.M. Amilibia, aunque quizás esté mintiendo, pues sabiendo que es una publicación de Alrevés muy mala no podía ser.

«Los que piensan de modo diferente son en realidad los únicos que piensan. »

Como siempre, me dejé un poco llevar. No leí la sinopsis, pero en este caso el título decía mucho, y esa es la mayor sorpresa, que si os esperáis que sea una novela fácil donde no se deje de hablar sobre el derecho de alguien a tomarse la justicia por su mano, no vais bien encaminados.
Quizás sí en sus primeros compases, en ese ponernos en situación, pero rápidamente la novela nos lleva por un mundo lleno de reflexiones, de esas que a mí me gustan tanto, de esas que hacen pensar y participar de la lectura en un debate interior con el escritor como moderador.

«Era un Papá Noel sin saco. Nunca antes había visto a un asesino al que me apeteciera más abrazarlo que detenerlo.»

Me ha gustado mucho el mundo que ha creado el escritor, una ciudad genérica, pero con carácter, que tiene por nombre Ciudad que se ve negra, corrupta, un tanto dejada, donde la sociedad está cada vez más manipulada por los medios, por el gobierno, donde los jóvenes están frustrados, sin alegría, cosa que no los esgrime de sus actos, pero que los refuerza. Creo que Ciudad es la visión de J.M. Amilibia del mundo actual; creo que Y por una perra es su grito, su denuncia de lo que está viendo y lo tenemos que felicitar por hacerlo como lo ha hecho de esta forma tan didáctica.

«Por eso es Dios, o para eso es Dios. A veces también pienso que quizás se haya suicidado al ver cómo le ha salido el proyecto.»

Dentro de Y por una perra tienen cabido muchos mundos donde nada es lo que parece (y no sigo). Sí, quizás el tema más candente sea la denuncia contra la crueldad gratuita y el debate de si podemos asemejar los derechos de los animales al de las personas. Pero también veréis que se reflexiona sobre el papel del periodismo en la sociedad actual, como ya he dejado caer con anterioridad, sobre las relaciones de pareja, sobre las relaciones padre-hijo, sobre la vida de escritor, sobre la búsqueda de la inspiración, sobre venderse por un puñado de euros y el ser famoso a toda costa. Pero el tema que más me ha llegado por inesperado es el de la soledad de la mano de la vejez y el cómo nos hacemos mayores y en qué condiciones.

«Será que uno se transforma cuando la barbarie le toca; hasta entonces se conforma con vivir con su miedo.»

Llegados aquí quizás contempléis la novela como un tocho que cuesta digerir: no era mi intención y no es la realidad. Mi intención es poneros sobre la mesa los múltiples temas que se tratan de forma distendida en la novela, aunque quizás sí en su última parte el autor se torne un poco más filosófico, pero esa no es excusa para salir corriendo y no leer una magnífica novela donde además tiene sitio el humor, sí, humor negro de ese que sienta tan bien.

«Te oigo follar y es como oír un final de tenis de las hermanas Williams por la tele y sin imágenes.»

«Dios hizo al mundo en siete días... y eso se nota.»

Me ha parecido muy entrañable el gesto Frank, el abuelo, regalando a sus vecinos y conocidos la pequeñas novelas que va escribiendo, en plan autoedición, pero con fotocopias. No sé, le he visto un simbolismo muy grande y enternecedor. Tampoco sé si Amilibia retaba a Amazon con este gesto.

«Cuando se pierde la fe en la gente se acaba cayendo en cierta forma de fascismo.»

Le sigo dando vuelta al tema de la educación y las reflexiones del escritor sobre que los jóvenes de hoy en día se han educado con la violencia como gran espectáculo en la tele, en el cine [...] La violencia es para ellos algo divertido, un juego, puro entretenimiento; y si eres el que mejor juegas, merecerás [...] la popularidad.
Comparto sus reflexiones ya que las estoy viviendo en primera persona cuando un alumno le tira a otro una piedra, pero la ha tirado flojita, como si el hecho de tirarla flojita lo eximiera del acto de la agresión.

«Dios, no habría alcanzando nunca un gran éxito de público en la escena universal sin ayuda del Diablo.»

Y no me quiero extender más en la reseña para que no tenga un efecto contrario del que quiero darle.

«Ya no hay esperanza, solo supervivencia. No ha muerto solo Dios, ha muerto el futuro. Son tiempo de lluvia sucia y corrupción.»

Y todo por una perra es una genial lectura plagada de buenas frases, de buenos párrafos, de buenos personajes y sobre todo de un autor muy implicado en el mundo en el que vivimos.
Un acierto más de Alrevés.

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