viernes, 17 de marzo de 2017

#Reseña: Un viaje solo para hombres - Raúl Ariza


 SINOPSIS
Una fría madrugada de primavera, Santiago Albiol coge a su único hijo, de apenas cinco años, lo sube al coche y emprende
un viaje, sin destino y a la desesperada, que le lleva a cruzar media España. Es una huida: Santiago acaba de matar a su esposa. Dos años después de ese luctuoso hecho, Jorge Canal, arquitecto y escritor en ciernes, se decide a retomar su afición por la escritura —abandonada desde la época universitaria— con la pretensión de escribir una novela que cuente la historia de Santiago. Jorge aprovecha para ello el tiempo libre que le proporciona una baja por depresión causada por la reciente ruptura de su matrimonio.
Viviremos en vilo el desarrollo de la dos historias: la huida de Santiago en un viaje imposible y la obsesión de Jorge por plasmar la historia de tan execrable crimen, sin sospechar que los desenlaces de una y otra trama están conectados.



Debo reconocer que me ha costado un poco entrar en la novela. Supongo que quería un poco más de ese viaje anunciado y un poco menos de la realidad presente. Pero a medida que iba avanzando la novela me iba interesando más el presente y ese viaje entre el padre e hijo se iba haciendo cada vez más grande a la vez que se habrían otros viajes.

Ha habido un momento complicado en la lectura cuando mi cabeza me decía que el autor podría intentar justificar el maltrato de un hombre a una mujer, pero por suerte me estaba equivocando. Es difícil bordear el abismo y no caer en él. Raúl Ariza lo hace con delicadeza, de otra manera hubiera provocado que cerrara el libro inmediatamente.

En un momento de la novela Raúl Ariza nos habla de la obra de Truman Capote y nos explica que el propio autor la definía como novela testimonio o de no ficción. Eso me hizo pensar que a lo mejor Un viaje solo para hombres se podría incluir dentro de este género por su construcción, por sus notas de autor en las que el mismo nos quiere enseñar la trastienda de la historia, o quizás no, quizás todo sea un juego. El mismo autor se pregunta, ¿cuánto rellenaba Truman Capote de la vida de sus personajes, cuánto era real y cuánto ficción?

En una entrevista el autor dijo: «La novela pretende crear un trampantojo para el lector, una suerte de ilusión que le haga creer que una de las dos historias que cuenta la novela está basada en hechos reales. Lo paradójico es que, por desgracia, cada día las noticias nos muestran ejemplos que impiden saber si en verdad lo que he escrito es una ficción o un puro ejercicio informativo».

Y como colofón el capítulo final que según como se lea provoca un giro brutal en la historia haciendo que incluso el corazón se te pueda encoger al amplificar el viaje vivido.

Un viaje solo para hombre, un bonito juego de espejos.



Título: Un viaje solo para hombres
Editorial: Versátil
Páginas: 200




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